Confieso que no es habitual que el Cuñao reciba regalos, pero como era para él y no para mí, no quise preguntar de que se trataba. Y hoy lo fui a buscar.
Al abrirlo me encontré con lo siguiente:
Calcos para las ditintas partes del jeep:

Escudo térmico para la bomba de frenos:

Taquitos de apoyo del parabrisas sobre el capot:

Todo el sistema de la bocina, completito y hasta con su envase original:

A veces uno se lleva estas sorpresas tan agradables, que hablan mucho del afecto y la generosidad de quien nos hace el obsequio, y no del merecimiento de quien lo recibe.
Creo que lo más valorable es en este caso que estas cosas fueron obtenidas por Luis para su propio jeep (con el esfuerzo que bien sabemos lo que implica conseguirlos), y que no llegaron a ser colocadas porque debió venderlo antes.
Cualquiera que, como sabemos, está esperando la oportunidad de conseguir un nuevo Willys, no dudaría en acovachar estas piezas para su nueva adquisición. Sin embargo Luisito tuvo la generosidad de regalrmelos, en nombre de una amistad formada a traves del foro, y con la que desde hace mucho tiempo me honra.
Muchas gracias Luis, en nombre mío y del Cuñao
