Bueno, ese caso en particular
(y así lo dije en su momento) tenía el precio lógico para un jeep en ese estado, y con el valor agregado de estar respaldado por alguien que entiende del asunto.
El problema es que esa no es la actitud general; más bien al contrario. Un tipo publica un jeep de regular para abajo, lo promociona como
muy original y pide un precio absurdo... y por supuesto no lo vende, porque la cosecha de giles con plata para desperdiciar se terminó hace mucho.
Giles secos sigue habiendo, pero en general no compran jeeps... ni nada.
Peeero... como el boludismo es más contagioso que el ébola, ocurre que otro vendedor ve el aviso, compara, y con mucha subjetividad piensa
"si por esa poronga piden tanto, yo por mi jossshita tengo que pedir más!"... y así arraca la bola de estupidismo que generalmente concluye conque un jeep con motor de Rastrojero, ruedas de 504, butacas de Rambler Ambassador, asentado en Caleta Olivia, papeles extraviados y encima a nombre de un finado se ofrece a la módica suma de 10.000 blue.
Ojo, es buen precio porque según el tipo está "ORIGINAL EN UN 90%"
Y luego la otra posibilidad: el tipo ofrece su jeep a un precio imposible, no lo llama ni la familia para saber como anda de salud, pero en un momento resulta que sí lo contacta un candidato.
Bueno, él supone que es un candidato, porque le pide fotos, detalles, pregunta qué aceite le está poniendo, presión de los neumáticos... Siempre quien haya vendido algo ha tenido que lidiar con estos curiosos que no tienen una moneda encima pero preguntan por si alguna vez embocan el loto o la quiniela, y porque no tienen nada más interesante para hacer
(y encima gratis).
Pero el tipo supone que está interesado, y lo primero que se le ocurre pensar es que si pregunta tanto es porque se quedó corto en el precio. Por lo tanto lo levanta... y vuelta a empezar, porque el de la josssshita del párrafo anterior lo ve, oootra vez entiende que lo está regalando y vuelve a subirle el precio.
Y así seguimos

Ante la irreparable pérdida del cajoncito de las respuestas, la administración no se hace cargo de la veracidad de las mismas.
CJ 2A 1947 "El Yipito"
CJ 2A 1948 "El Cuñao"
JA 1B 1956 "El ahijado"